Por Fernando Elías
Hace unos días apareció en Facebook el supuesto análisis de un personaje de derecha (PAN) en el que pretendiendo pasar por estudioso del tema demoscópico se puso a lanzar frases, consignas y disparates sin ton ni son.
Y no habría problema, cada quien vive en la mentira que quiere, el problema es que su pretendido “análisis” mezcla elementos de la realidad y las convierte en propaganda que confunde a quienes tienen el infortunio de leerlo.
Es por eso que aquí desnudo y aclaro muchos puntos de esa basura propagandística.
El texto mezcla análisis demoscópico con propaganda política
El primer problema es que el autor afirma realizar un análisis basado en evidencia, pero constantemente abandona el lenguaje científico para adoptar el lenguaje de campaña.
Expresiones como:
- «la arrogancia del Palacio Municipal»
- «la falsa idea de una estructura invencible»
- «el espejismo comienza a desvanecerse»
- «la soberbia institucional»
- «lo mejor está por venir»
no pertenecen al repertorio conceptual de la investigación social ni de la demoscopia. Son recursos retóricos orientados a persuadir al lector.
Un análisis científico debería separar claramente:
- Los datos observados.
- Las interpretaciones plausibles.
- Las valoraciones políticas.
En este texto las tres dimensiones aparecen fusionadas.
Existe una utilización selectiva de los datos
Un principio básico de la investigación social es que los datos nunca «hablan solos».
El autor sostiene que:
«Los datos no mienten ni tienen ideología.»
Esta afirmación es epistemológicamente problemática.
Los datos requieren:
- diseño de investigación;
- selección de indicadores;
- construcción de preguntas;
- interpretación contextual.
Por ejemplo, el dato de que solo 14.8% considera efectivo al gobierno municipal es relevante, pero no permite concluir automáticamente que Morena perderá la elección.
La literatura comparada muestra numerosos casos donde:
- gobiernos mal evaluados ganan elecciones;
- gobiernos bien evaluados pierden elecciones.
La decisión electoral depende también de:
- identidad partidista;
- liderazgo nacional;
- transferencias sociales;
- evaluación de alternativas;
- participación electoral;
- polarización ideológica.
El texto reduce excesivamente la complejidad del comportamiento electoral.
Confunde desaprobación gubernamental con intención de voto
Este es probablemente el principal error inferencial.
La evidencia internacional demuestra que:
aprobar un gobierno y votar por él no son exactamente la misma cosa.
Tampoco:
desaprobar un gobierno implica necesariamente votar por la oposición.
Muchos ciudadanos pueden:
- reprobar al alcalde;
- seguir identificándose con Morena;
- rechazar al PAN;
- abstenerse de votar.
La investigación electoral latinoamericana ha mostrado repetidamente que las identidades partidarias suelen ser más estables que las evaluaciones coyunturales de gobierno.
Por ello, pasar de:
- 66% de rechazo a la reelección
a concluir que:
- existe una ruta clara hacia la alternancia
es una inferencia más fuerte de lo que los datos permiten sostener.
El autor no transparenta su metodología
Un problema serio desde el punto de vista demoscópico es la falta de información metodológica.
Menciona:
«nuestros estudios» y «nuestro sondeo casa por casa»
pero no informa:
- tamaño de muestra;
- margen de error;
- método de selección;
- tasa de rechazo;
- ponderaciones;
- fecha exacta del levantamiento;
- financiamiento.
Sin estos elementos es imposible evaluar la calidad de los resultados.
Desde la investigación científica, un dato sin ficha metodológica completa tiene valor limitado.
Si el que realizó el panfleto leyera un poco sabría que las ciencias sociales son ciencias, y la política es ciencia, no grilla.
Hay un posible efecto de encuesta inducida
Suponiendo, sin conceder, que la encuesta del PAN existe, una de las partes más delicadas aparece cuando afirma:
«después de recibir información y contrastar la situación actual» Morena baja y PAN sube.
Aquí surge una pregunta metodológica fundamental:
¿Qué información recibieron los entrevistados?
Porque si el encuestador proporciona información negativa sobre el gobierno antes de preguntar intención de voto, ya no estamos observando únicamente preferencias electorales.
Estamos observando un experimento de persuasión.
En ciencia política esto puede parecerse a:
- push polling;
- message testing;
- experimentos de encuadre (framing).
Son herramientas legítimas si se presentan como tales.
Pero no pueden interpretarse directamente como una fotografía de la elección.
Porque lo que realmente estarían midiendo sería:
«cómo cambia la opinión de las personas después de recibir determinados argumentos».
Pero no necesariamente cómo votarán el día de la elección.

El texto invisibiliza factores estructurales favorables a Morena
Llama la atención que el análisis prácticamente reduce Morena a la figura del alcalde.
Pero las elecciones mexicanas recientes muestran que el voto por Morena suele articularse alrededor de varios niveles:
- identidad partidaria;
- identificación con el proyecto de la Cuarta Transformación;
- apoyo presidencial;
- apoyo estatal;
- programas sociales;
- rechazo histórico al PRI y al PAN.
Ninguno de estos factores aparece analizado.
Esto genera un sesgo.
El gobierno municipal es tratado como si fuera la única variable relevante.
El PAN aparece como beneficiario implícito sin suficiente demostración
El texto asume que el desgaste de Morena beneficia naturalmente al PAN.
Sin embargo, la ciencia política muestra que el voto de castigo puede desplazarse hacia:
- abstención;
- candidaturas independientes;
- Movimiento Ciudadano;
- nuevos liderazgos;
- voto nulo;
- voto estratégico.
La pregunta clave no es:
¿Morena está perdiendo apoyo?
Sino:
¿Quién está capturando efectivamente ese descontento?
El propio texto reconoce que existe un porcentaje importante de indecisos, pero luego construye una narrativa donde el PAN aparece como la única alternativa viable.
Esa conclusión parece más elucubración del deseo que ciencia política.
El texto sí identifica problemas reales de gobernanza
Una crítica rigurosa también debe reconocer los puntos fuertes.
El artículo parece acertar al señalar que:
- seguridad;
- agua;
- infraestructura urbana;
constituyen preocupaciones centrales de la ciudadanía, pero eso no es nuevo, esos mismos problemas existían cuando la señora Karla Fiesco administraba el municipio.
Desde mi perspectiva, estos temas son especialmente relevantes porque afectan con mayor intensidad a los sectores populares y trabajadores.
Si efectivamente los indicadores muestran deterioro en estas áreas, entonces existe una señal legítima de desgaste gubernamental que merece atención.
El problema no es identificar estos malestares.
El problema es convertir automáticamente esos malestares en una predicción electoral favorable a un partido específico, lo que explica la realidad alterada en la que vive la oposición.
El texto funciona mejor como chisme más que como estudio científico
En términos académicos, el documento debe entenderse más como una pieza que pretende hacer comunicación política que como un análisis demoscópico.
Su estructura es reveladora:
- Presenta datos.
- Interpreta esos datos en una sola dirección.
- Construye una narrativa de crisis del oficialismo.
- Legitima al PAN como alternativa.
- Concluye con una apelación al cambio.
Esa lógica es típica de una línea partidaria fascista con finalidad estratégica.
No es la lógica de un informe de investigación social.
Conclusión general
Desde una perspectiva de ciencias sociales y demoscopia crítica, el texto contiene indicios de desgaste del gobierno municipal de Cuautitlán Izcalli, particularmente en materia de efectividad gubernamental, agua, seguridad e infraestructura.
Sin embargo, sobreinterpreta la evidencia disponible, confunde evaluación de gobierno con comportamiento electoral, carece de transparencia metodológica respecto a sus encuestas propias y presenta una narrativa claramente orientada a favorecer al PAN.
El principal hallazgo que puede sostenerse científicamente es que existe descontento ciudadano significativo hacia la administración municipal.
Lo que no puede sostenerse de ninguna manera es que dicho descontento vaya a traducirse mecánicamente en una victoria opositora, ni mucho menos en una victoria específica del PAN.
Entre ambos puntos existe una distancia analítica que el texto recorre más mediante retórica política que mediante demostración empírica.








