La Transformación Avanza: un primer año con rumbo.. y con desafíos.

Por Fernando Elías

Ciudad de México, 30 de septiembre de 2025. — A pocos días de que se cumpla el primer aniversario del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, la presidencia invita a la ciudadanía a formar parte de “La Transformación Avanza”, un acto público que se efectuará el domingo 5 de octubre, a las 11:00 horas en el Zócalo de la Ciudad de México. En esa convocatoria, la mandataria pretende contrastar con expectativas, reafirmar compromisos, celebrar avances simbólicos y políticos, y proyectar continuidad hacia el segundo año de gestión.

Este ejercicio público no es solo un homenaje: es una puesta en escena política. En una coyuntura donde los gobiernos de izquierda enfrentan crecientes exigencias ciudadanas y críticas de la derecha y de medios, la presidenta busca mostrar que su proyecto social no es discurso vacío, y que la “transformación” sigue en marcha.

Avances sociales con datos duros.

Para elaborar un balance crítico —pero informado— es indispensable contrastar logros concretos, indicadores verificables y también los retos que persisten. A continuación, un resumen de lo más destacado en materia social, económica y política durante estos primeros 12 meses.

Rubro Indicadores o logros destacados Comentarios críticos / retos pendientes
Desigualdad El coeficiente de Gini pasó de 0.426 a 0.391, primer informe de gobierno. La reducción es significativa, pero aún coloca a México entre los países más desiguales de la OCDE. La progresividad fiscal y la inversión social deben sostener la tendencia.
Programas sociales / gasto social El presupuesto destinado a programas sociales aumentó a 836,000 millones de pesos para este primer año, cifra que representa un crecimiento de más del 600 % respecto a niveles del 2018. Parte de ese gasto es continuidad de políticas de la administración anterior; el reto es mantener eficiencia, cobertura, transparencia y evitar fugas o duplicidades.
Salud Se han construido 31 hospitales nuevos, equipado más de 300 quirófanos y ampliado laboratorios en IMSS-Bienestar e ISSSTE. Cobertura de abasto de medicamentos superior al 90 %. A pesar de esos avances, medios especializados y testimonios muestran que en algunas regiones el desabasto persiste o reaparece de manera intermitente. La logística, continuidad presupuestal y vinculación con estados y municipios seguirán siendo cuellos de botella.
Vivienda Se proyecta la construcción de 186,000 viviendas nuevas en 2025 y la recuperación de 600,000 viviendas abandonadas. En el informe se afirma que hacia 2025 se habrán construido hasta 390,000 viviendas como meta intermedia. El desafío real es que estas viviendas lleguen a hogares con menores ingresos y que las obras no queden en predios aislados sin servicios básicos. También, avanzar en la escrituración y regularización de terrenos.
Seguridad / justicia Se afirma una disminución en homicidios, atribuible a una estrategia de seguridad con cuatro ejes y fortalecimiento del nuevo Poder Judicial. La violencia sigue siendo una preocupación principal ciudadana: en una encuesta de Mitofsky para El Economista, 45.9 % señaló la inseguridad como el problema más urgente. La estrategia debe acompañarse de reducción de condiciones estructurales (pobreza, impunidad, debilidad institucional) para consolidar resultados.
Aprobación pública La presidenta llega a su primer informe con 71.4 % de aprobación ciudadana, según encuesta nacional de Mitofsky. Otra encuesta realizada por El Economista, reporta que 58.1 % considera que ha hecho más de lo esperado. La aprobación es robusta como capital político, pero puede erosionarse si las expectativas no se cumplen. Queda por ver qué sectores —jóvenes, regiones rezagadas, mujeres— mantienen niveles similares.
Cohesión política y simbología La incorporación del lema «La transformación avanza» en spots institucionales y la gira de informes regionales reflejan una estrategia de branding político que busca consolidar la narrativa de continuidad de la 4T. El riesgo es que prevalezca más lo simbólico que lo sustantivo: discursos y spots pueden opacar déficits de ejecución territorial. La coherencia entre narrativa y realidad será puesta a prueba.

Este panorama muestra que el primer año del gobierno de Sheinbaum no ha sido contemplativo ni pasivo: hay ejecuciones, recursos movilizados, obras nuevas. Pero también evidencia que las brechas estructurales —inequidades regionales, rezagos en acceso a servicios, gobernanza estatal y municipal— demandan acumulación de éxitos consistentes.

La convocatoria del 5 de octubre y su significado político

La invitación a “La Transformación Avanza” para el domingo 5 de octubre tiene múltiples dimensiones simbólicas y estratégicas:

  1. Legitimación desde la base social. Al convocar un acto masivo en el Zócalo, la presidenta busca reafirmar que su mandato descansa no solo en las instituciones, sino también en la movilización ciudadana. Es una marcada diferencia frente a gobiernos de derecha que rehúyen actos públicos masivos.
  2. Refuerzo del relato de continuidad. Aunque Sheinbaum es la primera mujer presidenta en México, ha tratado de proyectarse como heredera de la Cuarta Transformación. Esa continuidad política se refuerza con manifestaciones simbólicas de respaldo social.
  3. Visibilidad nacional y regional. La concentración del 5 de octubre cierra la gira de presentación de avances en distintos estados, y será una vitrina mediática para consolidar la narrativa oficial.
  4. Presión política y barrido de electrón. Un acto multitudinario puede servir para cohesionar fuerzas internas (dentro de Morena, coaliciones) y mandar un mensaje a opositores: el proyecto tiene respaldo. También puede interpretarse como un “pase de lista” simbólico a dirigencias locales.
  5. Desfase de expectativas. La expectativa social puede elevarse excesivamente ante eventos grandilocuentes, lo que hace más visibles las incongruencias o promesas incumplidas cuando el día a día no converge con la euforia simbólica.

Hay que estar atentos al tono que prevalezca: si será discurso triunfalista, moderado o autocrítico, y en qué medida se apuntalará con anuncios medibles y compromisos válidos para el segundo año.

Avanzar no es solamente celebrar también hay que actuar.

Un año de gobierno es apenas el arranque de una administración que se juega mucho si pretende sostenerse. Los logros sociales alcanzados por Claudia Sheinbaum —reducción de desigualdad, inversión social, hospitales nuevos, metas ambiciosas en vivienda, consolidación de programas— son positivos y palpables en muchos territorios. Pero también debe reconocerse que esas cifras dependen de continuidad presupuestal, gobernanza estatal-municipal, supervisión ciudadana y mecanismos de acumulación institucional.

El acto del 5 de octubre será una gran puesta en escena con significado simbólico: una invitación a sumar voluntades, a legitimar el rumbo social que proclama su gobierno, pero también una prueba de fuego para contrastar narrativa, realidad y expectativas.

Para el público progresista que se identifica con la izquierda mexicana, este evento representa un momento decisivo: no solo para festejar, sino para vigilar, exigir rendición de cuentas y apuntalar los cambios estructurales, esa es una tarea de todas y todos.