Lucha por la Tierra: Habitantes de «La Borrega» Avanzan en la Regularización Tras 40 Años de Resistencia en Cuautitlán Izcalli

Por: Fernando Elías

Cuautitlán Izcalli, Estado de México. En un contexto donde la desigualdad territorial persiste como una herencia del neoliberalismo en México, los colonos del Paraje «La Borrega», ubicado en la Ampliación Lomas del Bosque del municipio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, han dado un paso significativo hacia la certeza jurídica de su patrimonio.

Tras cuatro décadas de lucha contra la burocracia municipal y la indiferencia de gobiernos pasados, una comisión amplia de habitantes, encabezada por el activista social Alfredo Mendoza, sostuvo una reunión clave con el Encargado de Despacho Regional del Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS) para la Ciudad de México y el Estado de México, el licenciado Hugo Franco y con el Ingeniero Mario Acevedo, Director Técnico Operativo del mismo instituto.

Este encuentro, que refleja el compromiso del gobierno federal progresista bajo la presidenta Claudia Sheinbaum, busca establecer compromisos claros para la regularización y escrituración de los predios, un derecho fundamental para las familias trabajadoras que han construido sus vidas en estos terrenos sin el amparo legal necesario.

Esta movilización no es aislada; forma parte de un movimiento más amplio por la justicia social en regiones marginadas del Valle de México, donde miles de familias enfrentan rezagos en servicios básicos debido a la falta de regularización. Según datos del INSUS, el Programa para Regularizar Asentamientos Humanos (PRAH) ha beneficiado a cientos de miles de hogares a nivel nacional, priorizando a aquellos en condiciones de marginación urbana. En el caso de «La Borrega», los habitantes han soportado 40 años de promesas incumplidas, con calles en condiciones deplorables y servicios públicos deficientes, como se ha documentado en reportes locales sobre colonias como Ampliación Lomas del Bosque.

 

El Encuentro: Compromisos del Gobierno Federal ante la Resistencia Popular

La reunión, celebrada el día de hoy en las oficinas del INSUS, reunió a representantes de la comunidad con el encargado de la delegación, quien manifestó un firme compromiso para acelerar el proceso de regularización. Durante el diálogo, se informó que la propuesta de Convenio ya ha sido enviada a la autoridad municipal de Cuautitlán Izcalli para su aprobación, y se encuentra en espera de respuesta. Este convenio es crucial, ya que el INSUS habitualmente solicita a través de él apoyos integrales para los colonos, incluyendo descuentos del 100% en la contratación de servicios como agua potable, drenaje y predial, así como otros beneficios que alivien la carga económica de las familias de bajos recursos.

El director enfatizó que el INSUS no solo busca formalizar la tenencia de la tierra, sino también garantizar un desarrollo urbano sostenible y ordenado, alineado con las políticas de la Cuarta Transformación. Como parte de los acuerdos, se comprometió a presionar directamente a las autoridades municipales para que agilicen la autorización del convenio, reconociendo la urgencia de resolver un problema que ha afectado generaciones. Este tipo de intervenciones federales contrastan con la lentitud histórica de los gobiernos locales, a menudo influenciados por intereses privados que priorizan el desarrollo inmobiliario sobre las necesidades populares.

Presente en la reunión estuvo el activista Alfredo Mendoza, líder del Frente Social Amplio Izcalli y representante de los colonos. Mendoza, conocido por su trayectoria en la defensa de los derechos de las comunidades vulnerables, elogió la actitud del gobierno federal: «Reconocemos el compromiso del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para impulsar políticas públicas que apoyen a la gente que más lo necesita. Esta es una victoria de la organización popular contra décadas de abandono». Su intervención resalta cómo el actual régimen progresista ha priorizado la regularización masiva, como se evidencia en convenios similares firmados en municipios como Texcoco y Tlalnepantla.

También participó el compañero Huitzi, habitante del Paraje La Borrega, quien expresó su disposición para colaborar en los trabajos técnicos del INSUS. «Nos comprometemos a apoyar en la delimitación clara de cada predio susceptible de regularización y escrituración», afirmó, subrayando la importancia de una colaboración comunitaria para evitar disputas futuras y asegurar que el proceso beneficie a todos los afectados.

 

Cuatro Décadas de Lucha: El Contexto Histórico de «La Borrega»

La historia de «La Borrega» es emblemática de las batallas por la tierra en el Estado de México. Desde los años 80, cuando miles de familias migrantes del campo se asentaron en estas tierras irregulares huyendo de la pobreza rural exacerbada por las políticas económicas neoliberales, los habitantes han enfrentado obstáculos sistemáticos. Reportes indican que, a pesar de planes municipales de desarrollo urbano que datan de 2011, la regularización ha sido postergada repetidamente, dejando a colonias como Ampliación Lomas del Bosque en un limbo jurídico. Vecinos han denunciado que esta falta de certeza ha generado rezagos en servicios como agua y drenaje, problemas que se agravan en un municipio como Cuautitlán Izcalli, donde el crecimiento urbano descontrolado ha priorizado fraccionamientos de lujo sobre asentamientos populares.

Investigaciones recientes revelan que, solo en el último año, movimientos como el Frente Social Amplio han impulsado protestas por agua y servicios básicos, logrando avances parciales. En «La Borrega», los colonos han organizado asambleas y manifestaciones durante 40 años, resistiendo desalojos y exigiendo su derecho a la vivienda digna, consagrado en la Constitución. Un informe reciente destaca que, tras 30 años de espera (cifra que coincide con estimaciones conservadoras), los habitantes están a punto de iniciar formalmente el proceso con INSUS, con la visita realizada el día de hoy. Sin embargo, la demora municipal sigue siendo un obstáculo, recordando cómo gobiernos locales de derecha han fallado en cumplir con agendas sociales.

 

El Rol del Frente Social Amplio Izcalli: Ocho Años de Activismo de Base

El Frente Social Amplio Izcalli, fundado hace ocho años bajo el liderazgo de Alfredo Mendoza, ha sido vital en esta lucha. Este colectivo de izquierda, que opera desde una perspectiva de solidaridad comunitaria, ha apoyado a las colonias vulnerables con acciones concretas: desde jornadas de limpieza y recuperación de espacios públicos hasta protestas contra la inseguridad y el abandono municipal. Mendoza, un activista con trayectoria en la defensa de los derechos laborales y territoriales, ha criticado públicamente a aquellos personajes que se visten de guinda, pero no cumplen con los principios de la 4T.

El Frente realiza reuniones semanales los sábados a las 9 de la mañana en «El Gallinero» de Infonavit Norte, y atiende consultas en sus oficinas en Andador Irlanda No. 9, Colonia Centro Urbano, atrás de Operagua. Estas asambleas no solo abordan la regularización, sino también temas como la escasez de agua y la inseguridad, fomentando una organización horizontal que empodera a los vecinos. En el último año, han expandido su labor a regiones como la Sierra Madre de Puebla, demostrando un compromiso transregional con las causas populares y en Tasquillo Hidalgo en el poblado de San Miguel, apoyando en la solicitud de ejecución de la Sentencia del Tribunal Superior Agrario en favor de la comunidad.

 

Hacia el Futuro: Seguimiento y Esperanzas en la Transformación

Como resultado de la reunión, se acordó agendar un nuevo encuentro el próximo mes para dar seguimiento a los acuerdos y monitorear la respuesta del gobierno municipal de Cuautitlán Izcalli. Este paso es crucial para asegurar que los compromisos no queden en el papel, como ha ocurrido en el pasado. La presidenta Sheinbaum, con su enfoque en la reducción de desigualdades, ha impulsado programas como el PRAH, que buscan regularizar hasta 300 mil predios en el Estado de México.

Esta victoria parcial es un recordatorio de que la organización popular, respaldada por un gobierno de izquierda, puede romper ciclos de exclusión. Sin embargo, la vigilancia ciudadana será clave para presionar a las autoridades locales y garantizar que «La Borrega» deje de ser un paraje olvidado. En un México que avanza hacia la justicia social, historias como esta inspiran a miles de familias a reclamar su derecho a la tierra y a una vida digna.