Por Esther Quiñones y Connie Alavez
¿Qué es cuidar? ¿Qué es la economía de cuidados? ¿Quién cuida? ¿Cómo se valora? ¿Y por qué es tan importante para la economía? Estas son algunas de los cuestionamientos que nos incentivaron a preparar este programa.
El cuidado es una actividad específica que incluye todo lo que hacemos para mantener, continuar y reparar nuestro mundo, de manera que podamos vivir en él tan bien como sea posible. Ese mundo incluye nuestros cuerpos, nuestro ser y nuestro ambiente, todo lo cual buscamos para entretejer una compleja red de sostenimiento de la vida (Fisher y Tronto (1990).
Al permanecer sin reconocimiento ni presupuesto público, la falta de políticas públicas convierte el cuidado en una carga desigual.
CONSECUENCIAS DIRECTAS:
- Mujeres renuncian a sueños, estudios y oportunidades laborales
- Ciclos de pobreza se perpetúan (ej: niñas que dejan escuela para cuidar)
- Estado ahorra billones explotando trabajo gratuito femenino
Se presentan medidas muy concretas para el reconocimiento del trabajo de cuidados y se visibiliza la problemática de género, ya que, las mujeres destinan 36.7 horas semanales al cuidado de niños y adultos mayores, mientras que los hombres solo 29.8 horas. Y en cuidados a personas con discapacidad: ellas 35.9 horas, ellos 32.7 horas.
SOLUCIONES URGENTES:
- Sistema Nacional de Cuidados con guarderías y centros diurnos gratuitos
- Reconocimiento económico: pensiones para cuidadoras informales
- Corresponsabilidad: licencias de paternidad obligatorias y horarios flexibles
- Visibilización: medir impacto real en PIB y cambiar lenguaje («ayuda» → «trabajo»)
- Derechos laborales: salarios dignos y seguridad social para trabajadoras remuneradas.
Como estas actividades son realizadas principalmente por mujeres, esto limita las posibilidades de las mujeres de contar con mayores ingresos, dado el tiempo que destinan a los cuidados. Esto lo podemos observar porque el 28.8% de las mujeres que se dedica al cuidado está imposibilitado para trabajar, mientras que, los hombres solo el 8% está en esta misma condición. Mientras que, el 23% de las mujeres ha tenido que dejar de trabajar frente al 11.4% de los hombres.
LLAMADO A LA ACCIÓN:
- Exigir que el cuidado deje de ser un «favor invisible» y se convierta en derecho presupuestado, mediante:
- Incidencia política (#ElCuidadoSiCuenta)
- Valoración justa del trabajo doméstico
- Corresponsabilidad real Estado-empresas-hombres

«Sin cuidados no hay economía que funcione, y sin reconocimiento no hay justicia posible.»
También abordamos una sección de “Titulares con perspectiva” en donde enfatizamos los esfuerzos que se están realizando en el país y a nivel internacional para discutir abordar el tema de cuidados.
«LO INVISIBLE TAMBIÉN MUEVE AL MUNDO… Y HOY LO QUEREMOS HACER VISIBLE.»









