VAMOS ACLARANDO ALGUNOS PUNTOS
Por Fernando Elías
En el Colectivo Conciencia y Transformación estamos convencidos de que la Transformación a nivel municipal es posible y viable.
No es solamente un deseo, nuestro convencimiento está basado en datos, análisis, hechos y programas de política pública del gobierno federal.
Hemos realizado una caracterización de los gobiernos municipales del PAN, PRI, el primero de MORENA y el que ahora tenemos.
Puede sonar reiterativo, pero es objetivamente verdadero que los gobiernos prianistas municipales en Cuautitlán Izcalli respondieron a la ideología económica neoliberal y que sus políticas públicas fueron encauzadas desde el gobierno federal. Su accionar fue muy reducido y conveniente para solamente administrar las finanzas públicas y los recursos municipales.
Por eso pudieron saquear las arcas municipales, enajenar predios a favor de personas o entidades privadas, situación que aún prevalece con la invasión de espacios públicos que de pronto son bases de transporte público, talleres de mantenimiento, lavados de autos, oficinas de “organizaciones” y largo etcétera.
Su responsabilidad de proporcionar bienestar y desarrollo a las familias izcalleneses la dejaron en manos del gobierno federal y estatal, mientras funcionarios de la administración hacían negocios.
El caso de Ricardo Núñez es sui generis porque siendo beneficiario del efecto Obrador en 2018 se sacó la lotería comprando un cachito. Sin experiencia, sin formación en la esfera pública, sin mayor lucha social que no fuera la del proceso para crear Morena, sin un equipo de trabajo que supliera sus propias carencias, el asedio interno del grupo de los “puros”, la oposición en el cabildo y el ataque permanente de los medios carroñeros de corte priista y panista, fueron una constante en su administración.
Más allá de las fobias que pudiera haber contra Núñez resulta claro que la derecha prianista no encontró elementos de corrupción en su administración, ya que eso les hubiera encantado para sacar raja política a nivel municipal, estatal y federal.
Hechas estás rápidas aclaraciones que, por supuesto espero en algún momento poder ahondar, pasemos a lo actual.
Hay preguntas que hacen algunos compañeros y amigos que vale la pena comentar de manera frontal:
Si no creíamos en Daniel Serrano ¿Por qué llamamos a votar por él?
La respuesta es muy concreta: Porque necesitábamos garantizar el Plan C, es decir, ganar la mayoría de diputados y senadores para acompañar desde el legislativo el proceso de construcción del segundo piso de la transformación.
Por esa razón hemos insistido en que Daniel Serrano hace un muy mal análisis de su llegada a la presidencia municipal, él fue beneficiado por el Plan C.
Un simple análisis comparativo de los números que arroja el resultado electoral de la candidata presidencial y el candidato a presidente municipal lo comprueba.
¿Por qué si apoyamos a la 4ª Transformación no apoyamos a Daniel Serrano?
A pesar de la forma en la que se hace de la candidatura a la presidencia municipal y el exceso de recursos usados para conseguir tal fin, consideramos que al perseguir tanto el puesto, al pregonar tanto su adherencia al proyecto trasformador de Morena, al presumir de poseer un gran conocimiento de política, del municipio y de la administración pública, podría dar una sorpresa grata para sentar las bases de la transformación en el municipio.
Desafortunadamente no ha sido así.
¿Por qué no lo dejan trabajar?
¡Por supuesto que lo dejamos trabajar! Durante 6 meses hemos esperado que presente las líneas programáticas de transformación estructural para el municipio, como guía principal que defina la dirección del municipio, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los habitantes y no solamente cumplir con presentar un programa para cumplir con los requisitos.
Al revisar el documento presentado como Plan de Desarrollo Municipal nos podemos dar cuenta, que al igual que las administraciones gerenciales prianistas, no saben ni lo que escribieron.
Baste como ejemplo: el gerente actual no crea “a todos los niveles instituciones eficaces y transparentes que rindan cuentas”, en su administración gerencial solo usan las áreas que ya existen creyendo, en el mejor de los casos, que cambiando personas se resolverán los problemas de corrupción y secrecía, igualito que los prianistas.
Se puede ser tonto, pero presumirlo en el Plan de Desarrollo Municipal, sería de risa si no tuviera implicaciones en la población. El gerente se atreve a anunciar “crearemos 6 mil empleos dignos y desarrollo económico para asegurar el bienestar de la población”, es cierto que el gobierno puede crear empleos, y estos se generan a través de la inversión en proyectos públicos y programas sociales, ¿dónde están o estarán esos empleos que además es de suponerse que son permanentes para “asegurar el bienestar de la población”?
Si ya sé que van saltar diciendo que lo harán a través de bolsas de empleos, apertura de nuevos negocios, etc, etc., pero eso no es crear nuevos empleos, eso es crear un entorno propicio para el crecimiento económico y la inversión, lo que a su vez puede generar empleos.
Para dejar claras sus insuficiencias, el gobierno crea empleos de varias maneras:
Con inversión en infraestructura ¿Dónde están programadas las nuevas obras, no el mantenimiento ordinario?;
Con programas sociales ¿Cuáles son los programas sociales implementados por la administración municipal?
Con fomento al emprendimiento ¿Cuál es el programa de apoyo y con cuánto financiamiento contarán las PYMES del municipio?
Con la contratación directa ¿Cuál es el número de personas izcallenses que fueron contratadas para ocupar nuevas tareas en la presente administración y en qué áreas?
Pareciera que se trata de competir por ser el enano más grande cuando su pobre visión le indica que el concepto de movilidad se reduce a lo turístico y su genial propuesta es crear una ruta con un transporte llamado “Izcalli Bus”, la mala copia del Turibús de la CDMX.
Igual que los prianistas ¡puras ocurrencias!
Apoyamos y apoyaremos la transformación. Pero no permitiremos más simulación.
Creemos que las condiciones materiales y el entorno condicionan el desarrollo del ser humano.
Por ello no creemos en la falacia de la meritocracia que pretende recompensar a las personas por sus habilidades y logros porque en la realidad, la meritocracia está afectada de origen por las desigualdades preexistentes, como el origen social, la raza o el género, que pueden limitar las oportunidades de las personas independientemente de su mérito.
El gran problema de la meritocracia es que las oportunidades en realidad no son iguales para todos.
Por eso tampoco creemos en la ideología neoliberal que pone énfasis en el esfuerzo individual como la única alternativa para el desarrollo humano, ese individualismo exacerbado que se antepone al sentido comunitario del propio ser humano.
Con esos elementos podemos afirmar que los gobiernos del PAN y del PRI fueron gerencias al servicio de los grupos económicos y empresariales del municipio. Gerencias que buscaron por todos los medios posibles dividirnos, aislarnos, atomizar la organización social y fomentar la apatía.
Por eso también hacemos el análisis y la crítica a la presente administración municipal, porque no ha propuesto ni realizado nada diferente a las anteriores administraciones. Es una administración que no está transformando ni en la forma ni en el fondo la relación gobernante-gobernado.
No se equivoquen, no somos ni panistas ni priistas.
Somos ciudadanos conscientes que reflexionamos, opinamos, nos organizamos y al no haber interlocución de nivel, para intercambiar puntos de vista, al no observar transformaciones o proyectos de transformación real con políticas públicas claras, pues lo hacemos por esta vía para construir una alternativa que haga posible esa transformación.
Por el bien de todos que así sea.









