Por Fernando Elías
Una reflexión de las políticas públicas en Cuautitlán Izcalli desde la perspectiva del humanismo mexicano y la Cuarta Transformación
El presente análisis parte de la premisa fundamental establecida en la Declaración de Principios de MORENA: «Morena no busca representar al pueblo, sino ser el pueblo organizado como protagonista central en el ejercicio del poder público».
Esta distinción es crucial para evaluar el desempeño de cualquier gobierno emanado de este movimiento, particularmente a nivel municipal, que constituye el espacio gubernamental más cercano a la ciudadanía y donde la transformación debe ser más visible y tangible.
Para el análisis hemos contrastado las acciones del gobierno municipal con los principios establecidos en:
- La Declaración de Principios de MORENA (2024)
- El Estatuto de MORENA (2024)
- El discurso y práctica gubernamental de la Presidenta Claudia Sheinbaum
- Los estándares internacionales de buen gobierno y transparencia
LAS FALLAS ESTRUCTURALES O LA AUSENCIA DE TRANSFORMACIÓN ADMINISTRATIVA Y POLÍTICAS PÚBLICAS SUSTANTIVAS
Violación al Artículo 2°, inciso a) del Estatuto: «La transformación democrática y pacífica del país, como objetivo superior»
El gobierno municipal presenta una parálisis transformadora que contradice frontalmente el espíritu del movimiento. La Declaración de Principios establece que el sexenio 2018-2024 sentó las bases para «la inauguración del tiempo de las mujeres en la presidencia de la República» y la consolidación del «segundo piso de la Cuarta Transformación». Sin embargo, a nivel local observamos:
Inercia burocrática y reproducción del statu quo
El municipio continúa operando bajo lógicas administrativas heredadas del periodo neoliberal, donde las estructuras gubernamentales permanecen intactas. La transformación exige, como lo señala el Artículo 3°, inciso b) del Estatuto, «la formación ética, política y comunicacional […] con énfasis particular en quienes aspiren a una candidatura y a quienes pretendan desempeñar cargos de dirección».
La ausencia de una reestructuración administrativa que responda a las necesidades reales de la población constituye una negligencia que perpetúa las ineficiencias del pasado. El municipio continúa operando con:
– Organigramas obsoletos que no responden a las necesidades contemporáneas
– Procedimientos administrativos que reproducen la lógica del «amiguismo y el influyentismo» (Art. 3°, inciso g)
– Falta de digitalización y modernización de servicios públicos
– Inexistencia de mecanismos de participación ciudadana efectiva

Políticas públicas sin visión transformadora
La Declaración de Principios establece que el desarrollo debe impulsarse «desde abajo, con la participación de todas las personas y sin dejar atrás a nadie». Sin embargo, las políticas implementadas se caracterizan por:
– Ser reactivas y no propositivas
– Carecer de un diagnóstico profundo de las necesidades territoriales
– No incorporar la perspectiva de derechos humanos
– Ignorar la interseccionalidad que el propio partido promueve
El Artículo 2°, inciso f) del Estatuto establece como objetivo «el mayor despliegue de energías, identidades, memoria y creatividad del pueblo de México para alcanzar su pleno desarrollo humano, individual y colectivo». Esto requiere una política pública que:
– Identifique y potencie las capacidades locales
– Genere espacios de participación y cogestión
– Implemente presupuestos participativos
– Desarrolle programas que atiendan las especificidades territoriales
LA OPACIDAD GUBERNAMENTAL Y LA AUSENCIA DE RENDICIÓN DE CUENTAS
Contravención al Artículo 13° bis del Estatuto y a los principios de la Cuarta Transformación.
La transparencia constituye un pilar fundamental del humanismo mexicano. El Artículo 13° bis del Estatuto establece que «Morena garantizará la transparencia de su información hacia la ciudadanía y contará con un órgano que garantizará el acceso a la información conforme a las disposiciones constitucionales y legales aplicables».
El contraste con el modelo Sheinbaum:
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México y actual Presidenta ha establecido un estándar de transparencia que debería ser obligatorio para todos los gobiernos de la transformación:
– Conferencias reales donde se informa periódicamente a la población
– Presentación de informes de gobierno con directores y con datos verificables
– Mecanismos de seguimiento ciudadano a las obras y programas
– Rendición de cuentas en tiempo real a través de plataformas digitales
En contraste, el gobierno municipal:
– Medio informa a la población sobre los supuestos avances de los programas
– Oculta información sobre el ejercicio del presupuesto
– No rinde cuentas sobre el cumplimiento de sus compromisos de campaña
– Carece de mecanismos efectivos de participación y contraloría social
Esta opacidad constituye una violación directa al principio de que «el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás» (Art. 3°, inciso e).
LA SUPREMACÍA DEL INTERÉS PARTICULAR SOBRE EL COLECTIVO
Violación al Artículo 3°, inciso d) y a los principios fundamentales del humanismo mexicano.
La Declaración de Principios establece como esencia del humanismo mexicano que «el poder debe ser ejercido con honestidad, austeridad republicana y apego a la ley, y exclusivamente para beneficio de los mandantes y del país, sin obtener algún privilegio, prebenda o ganancia particular».
El gobierno municipal ha privilegiado sistemáticamente:
Intereses económicos de grupos específicos
– Concesiones y permisos otorgados sin criterios de beneficio colectivo
– Asignación discrecional de contratos y obras públicas
– Falta de claridad en los diferentes desarrollos inmobiliarios en detrimento de la planeación urbana sustentable
Intereses políticos de facciones internas
– Designación de funcionarios por lealtad personal y no por capacidad técnica
– Distribución de recursos con criterios electorales y no de necesidad social
– Utilización de programas sociales con fines de promoción personal
Intereses particulares de la élite gobernante
– Uso de vehículos y recursos públicos para fines personales
– Contratación de familiares y conocidos (nepotismo)
– Creación de estructuras paralelas de poder que benefician a grupos reducidos
El Artículo 3°, inciso g) del Estatuto es contundente: «Erradicar de la vida política el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, el patrimonialismo, el clientelismo, la perpetuación en los cargos». Esta erradicación no ocurre en el municipio, donde estas prácticas se han normalizado.

EL CARÁCTER DE «CUOTA» EN LAS CANDIDATURAS
Violación al Artículo 3°, inciso k) y al proceso de selección de candidaturas establecido en el Artículo 44°
La Declaración de Principios señala que «el ejercicio de cargos directivos de cualquier nivel es incompatible con actitudes despóticas, facciosas, autoritarias y discriminatorias». El Estatuto, en su Artículo 44°, establece un procedimiento complejo y participativo para la selección de candidaturas que busca precisamente evitar:
– El dedazo y la designación discrecional
– El reparto de candidaturas como botín político
– La imposición de líderes o grupos de poder
El problema se agrava cuando:
Se utiliza el cargo como «pago» por servicios previos
– Candidaturas ofrecidas a cambio de apoyo en procesos internos
– Asignación de posiciones como recompensa por lealtades facciosas
– Designación de aspirantes sin méritos ni trayectoria transformadora
El compadrazgo político sustituye a la vocación de servicio
– Aspirantes que nunca han participado en la vida comunitaria
– Personajes con antecedentes en el viejo régimen que buscan reconvertirse
– Familiares y amigos de “líderes” que ocupan posiciones clave
La falta de preparación y compromiso ideológico
– Ausencia de formación política (Art. 6° bis del Estatuto)
– Desconocimiento de los principios y documentos básicos del partido
– Falta de programa de trabajo detallado como exige el Artículo 6° bis
El Artículo 6° bis establece que «la Comisión Nacional de Elecciones valorará la trayectoria de quienes aspiren a la candidatura de un cargo interno o de elección popular (sus antecedentes políticos, atributos éticos y afinidad con las causas del partido y las transformaciones que promueve)». La mercantilización de las candidaturas como «cuotas» es una perversión de este principio.
LA AUSENCIA DE PROGRAMA POLÍTICO Y VISIÓN DE DESARROLLO
Contravención al Artículo 42°, inciso a) y a los principios de la Cuarta Transformación
El Artículo 42° del Estatuto establece que «la plataforma electoral para cada elección federal o local en que se participe, deberá aprobarse por el Consejo Nacional y estará sustentada en la declaración de principios y programa de acción de morena».
Un programa de desarrollo municipal debe:
Partir de un diagnóstico riguroso de la realidad local
– Identificar las desigualdades y carencias estructurales
– Reconocer las potencialidades y vocaciones del territorio
– Incorporar las voces de la ciudadanía organizada
Establecer objetivos claros y medibles
– Metas de transformación con indicadores verificables
– Plazos definidos y responsables asignados
– Presupuestos etiquetados para cada área de acción
Articular políticas públicas con visión de largo plazo
– No limitarse al trienio, sino proyectar hacia 2030 y más allá
– Vincular las acciones locales con los objetivos nacionales de transformación
– Construir institucionalidad que trascienda a las personas
Incorporar la participación ciudadana como eje transversal
– Mecanismos efectivos de consulta y deliberación
– Presupuestos participativos
– Contraloría social y rendición de cuentas
La ausencia de programa político transformador en el municipio no solo contradice los principios de MORENA, sino que constituye una traición a las comunidades que confiaron en la transformación.

LA REPRODUCCIÓN DE LAS PRÁCTICAS DEL VIEJO RÉGIMEN
Violación al Artículo 3°, inciso h) y j) del Estatuto
El «repartirse el pastel» es la metáfora perfecta de la política neoliberal que la Cuarta Transformación vino a erradicar. La Declaración de Principios establece que «el conflicto entre el Estado y el mercado es un falso dilema» que desembocó en el desastre neoliberal, donde «el individualismo, el egoísmo, la competencia, la exclusión y la prioridad del interés particular por sobre el colectivo» se impusieron.
El gobierno municipal ha reproducido esta lógica a través de:
La captura de la administración pública por élites burocráticas
– Funcionarios que provienen de administraciones anteriores de PAN y PRI
– Prácticas administrativas que perpetúan la ineficiencia y el dispendio
– Presupuestos que privilegian el gasto corriente sobre la inversión social
La distribución discrecional de recursos y privilegios
– Obras públicas concentradas en zonas de interés político
– Programas sociales utilizados como mecanismos de control clientelar
– Empleos públicos asignados como favores y no por capacidad
La exclusión de la ciudadanía de las decisiones fundamentales
– Planeación urbana sin participación vecinal
– Presupuesto decidido a puerta cerrada aunque lo revistan de supuestas “consultas”
– Políticas públicas diseñadas sin consulta a los afectados
El Artículo 3°, inciso j) del Estatuto es claro: «El rechazo de acuerdos o negociaciones políticas pragmáticas y de conveniencia con grupos de interés o de poder». La lógica del «reparto del pastel» es precisamente esta: acuerdos pragmáticos entre élites que excluyen al pueblo.
LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DEL GOBIERNO MUNICIPAL
El Municipio como Primer Respondiente de las Necesidades Ciudadanas.
El nivel municipal constituye el espacio gubernamental donde la transformación debe ser más palpable y cotidiana. Como señala la Declaración de Principios, morena «no busca representar al pueblo, sino ser el pueblo organizado como protagonista central en el ejercicio del poder público». Esto implica que el gobierno municipal debe:
- Resolver las necesidades básicas de la población
– Agua potable, drenaje y alcantarillado
– Alumbrado público y mantenimiento de calles
– Recolección de basura y servicios de limpieza
– Espacios públicos dignos y seguros
- Garantizar servicios públicos de calidad
– Educación y cultura
– Salud y atención comunitaria
– Deporte y recreación
– Seguridad y prevención del delito
- Promover el desarrollo económico local
– Apoyo a pequeños comercios y emprendedores
– Fomento a la economía social y solidaria
– Generación de empleo digno y bien remunerado
- Implementar políticas con perspectiva de derechos
– Transversalización de la perspectiva de género
– Atención a grupos vulnerables y discriminados
– Protección del medio ambiente y sustentabilidad
- Fortalecer la participación ciudadana
– Consejos consultivos y comités vecinales
– Presupuestos participativos
– Rendición de cuentas periódica y accesible
El Rol Crucial de los Regidores y el Cabildo
El Artículo 7° del Estatuto establece que «todos los órganos de dirección de morena se constituirán buscando garantizar la equidad, inclusión y paridad de la representación, tanto en términos de género, como de edad, origen étnico, actividad, condiciones económicas, sociales y de procedencia (regional, estatal, municipal, comunitaria), así como la diversidad y pluralidad que caracterizan al pueblo de México».
Los regidores y el cabildo son el espacio donde esta pluralidad debe hacerse efectiva y donde la ciudadanía tiene representación directa.
Su función debe ser:
– Fiscalización del ejecutivo municipal: Vigilar el ejercicio del presupuesto y la legalidad de los actos de gobierno
– Representación ciudadana: Ser la voz de las comunidades y sectores que representan
– Propuesta legislativa local: Impulsar reglamentos y ordenamientos que promuevan la transformación
– Control político: Asegurar que el gobierno municipal se mantenga fiel a los principios de la transformación
Cuando el cabildo se convierte en un espacio de negociación entre élites, y los regidores actúan como meros «aprobadores» de las decisiones del presidente municipal, se traiciona la esencia de la representación democrática que la Cuarta Transformación busca profundizar.

EL MODELO SHEINBAUM: REFERENTE OBLIGADO PARA LA TRANSFORMACIÓN LOCAL
La Presidenta Claudia Sheinbaum ha establecido un estándar de gobierno que debería ser la brújula para todos los funcionarios de la transformación. Sus reflexiones establecen principios ineludibles:
«Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder.»
Elementos del Modelo Sheinbaum aplicables al gobierno municipal:
- Transparencia radical
– Informes periódicos, del presidente y el gabinete, a la población
– Presentar datos verificables y en lenguaje accesible
– Abrir los procesos de toma de decisiones a la participación ciudadana
- Austeridad republicana
– Eliminar privilegios y gastos superfluos
– Redirigir recursos a programas sociales
– Predicar con el ejemplo en el uso de recursos públicos
- Vocación de servicio
– Entender que «los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna»
– Reconocer que el poder es un instrumento para servir, no un fin en sí mismo
– Mantener la humildad y cercanía con la ciudadanía
- Compromiso con la transformación
– No conformarse con la gestión rutinaria
– Impulsar cambios estructurales en la administración
– Construir institucionalidad para que la transformación trascienda
- Separación entre poder económico y político
– El Artículo 1° del Estatuto establece como principio: «la total separación entre el poder económico particular y los cargos públicos y de representación popular»
– Esto implica no favorecer a grupos económicos específicos
– Garantizar que las decisiones se tomen con criterios de interés público
CONSECUENCIAS DE LA TRAICIÓN A LA TRANSFORMACIÓN
- Deslegitimación del proyecto transformador
Cuando un gobierno municipal emanado de MORENA actúa como los viejos políticos del PAN y el PRI, se genera:
– Desconfianza ciudadana en el proyecto de transformación
– Escepticismo sobre la viabilidad del cambio
– Desmovilización de las bases sociales que dieron su apoyo
- Pérdida de apoyos electorales
La ciudadanía castiga electoralmente a quienes traicionan su confianza. El municipio se vuelve:
– Vulnerable a la recuperación de las fuerzas conservadoras
– Espacio donde el voto de castigo puede revertir los avances logrados a nivel nacional
– Ejemplo de que «todos son iguales» que utilizan los adversarios de la transformación
- Debilitamiento del movimiento a nivel local
Un mal gobierno municipal:
– Desmoviliza a los comités y estructuras partidarias
– Desanima a los militantes y simpatizantes
– Fracciona al movimiento entre «transformadores genuinos» y «arribistas»
- Frenó a la transformación estructural
La Cuarta Transformación requiere avances en todos los niveles de gobierno. Un municipio que no transforma:
– Frena la construcción de ciudadanía
– Perpetúa las desigualdades estructurales
– Limita el impacto de las políticas nacionales
HACIA DÓNDE IR
Para la militancia y la ciudadanía organizada:
– Exigir el cumplimiento de los Estatutos.
– Activar los mecanismos de participación que establece el Artículo 5°, inciso i) que permite que «la tercera parte de las personas Protagonistas del cambio verdadero en cada instancia, podrá solicitar que se convoque a Congreso Nacional, Estatal o Distrital extraordinario».
– Utilizar los mecanismos de justicia partidaria establecidos en el Capítulo Sexto.
– Fortalecer los Comités de Defensa de la Transformación (CDT).
– El Artículo 14° establece que los CDT son «las bases de la estructura».
– Fortalecerlos implica tener espacios de organización y vigilancia ciudadana.
– Utilizar las Asambleas Municipales (Art. 18°) como espacios de deliberación y control.
– Exigir transparencia y rendición de cuentas.
– Exigir informes periódicos como establece el Artículo 13° bis.
– Solicitar información a través de los mecanismos de transparencia.
– Organizar foros y asambleas para evaluar la gestión.
Para un gobierno municipal verdaderamente transformador y popular:
– Implementar una estrategia de transparencia radical.
– Rendir informes públicos mensuales con datos verificables.
– Publicar el ejercicio presupuestal en tiempo real.
– Establecer mecanismos de consulta ciudadana.
– Reorientar el presupuesto hacia el bienestar social.
– Priorizar la inversión social sobre el gasto corriente.
– Implementar presupuestos participativos.
– Eliminar gastos superfluos y privilegios
– Fortalecer la participación ciudadana.
– Revitalizar los consejos consultivos.
– Crear mecanismos de cogestión.
– Implementar contralorías sociales.
Para el proceso electoral 2027:
– Seleccionar candidatos con verdadera vocación transformadora.
– Aplicar rigurosamente el Artículo 6° bis que exige «valorar la trayectoria de quienes aspiren a la candidatura […] (sus antecedentes políticos, atributos éticos y afinidad con las causas del partido)».
– Evitar que el proceso sea capturado por grupos o facciones (Art. 9°).
– Garantizar que los candidatos presenten programa de trabajo detallado.
– Construir un proyecto municipal con visión de transformación.
– Integrar las demandas ciudadanas.
– Vincular las propuestas locales con el proyecto nacional.
– Establecer mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas.
c) Evitar la lógica de «cuotas» y «compadrazgos».
– El Artículo 43°, inciso d) establece que «no se permitirá que las y los dirigentes promuevan a sus familiares hasta el cuarto grado en línea directa y hasta el segundo grado por afinidad».
– La Comisión Nacional de Elecciones debe ser vigilante en este aspecto.
– La militancia debe denunciar cualquier intento de imposición.

EL PUEBLO COMO PROTAGONISTA
La Declaración de Principios de MORENA establece que «sólo el pueblo organizado puede salvarse a sí mismo de la opresión, la represión, la marginación, la pobreza, las crisis económicas recurrentes, la corrupción, el incumplimiento de derechos, la inseguridad, la manipulación, la violencia, la desinformación y la discriminación».
Esta afirmación contiene la clave para entender la crítica al gobierno municipal: cuando el pueblo no es protagonista, cuando se le excluye, cuando los intereses particulares se anteponen al interés colectivo, se traiciona la esencia del movimiento.
El presidente municipal que no desarrolla políticas públicas transformadoras, que no rinde cuentas, que privilegia intereses particulares, que utiliza el cargo como botín político, que reproduce las prácticas del viejo régimen, no solo está fallando en su gestión: está traicionando la confianza de quienes creyeron en la transformación.
Como señala la Presidenta Sheinbaum: «El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza. Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación.»
La lección es clara: el poder debe ejercerse con humildad, con transparencia, con vocación de servicio y con un compromiso inquebrantable con la transformación. Quienes no entiendan esto, quienes utilicen el poder para fines particulares, quienes reproduzcan las prácticas del viejo régimen, deberán ser reemplazados por auténticos transformadores.
El municipio, como espacio gubernamental más cercano a la ciudadanía, es donde la transformación debe ser más visible y tangible. Un gobierno municipal que no transforma, que no rinde cuentas, que no sirve al pueblo, está traicionando los principios fundamentales de MORENA y la esperanza de millones de mexicanos que creen en la Cuarta Transformación.
EL DESAFÍO DE LA COHERENCIA
La presente reflexión evidencia una brecha profunda entre el discurso transformador y la práctica gubernamental en el municipio de Cuautitlán Izcalli. Esta brecha no es un accidente, sino el resultado de:
- La captura del gobierno municipal por intereses particulares que ven en el cargo una oportunidad de enriquecimiento y poder, no de servicio.
- La debilidad de los mecanismos de control interno del partido, que permiten que funcionarios traicionen los principios sin consecuencias.
- La falta de vigilancia ciudadana organizada que permita exigir cuentas y sancionar a quienes traicionan la confianza depositada.
- La confusión entre interés de partido e interés colectivo, donde los segundos se subordinan a los primeros.
El desafío para la militancia de MORENA y para los ciudadanos que creemos en la transformación, es construir mecanismos efectivos de control ciudadano que impidan que el poder sea capturado por intereses particulares. Esto implica:
– Fortalecer los CDT y las asambleas municipales como espacios de organización y vigilancia
– Exigir la aplicación rigurosa de los Estatutos en los procesos de selección de candidaturas
– Denunciar las prácticas clientelares y autoritarias dentro del partido
– Construir ciudadanía crítica que no se conforme con promesas incumplidas
Solo así la Cuarta Transformación podrá consolidarse como un cambio real y profundo que mejore la vida de la población, no como una simple alternancia en el poder que reproduzca las mismas prácticas del viejo régimen.
«El poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia.» Claudia Sheinbaum Pardo








